Grandes son los retos que tiene que afrontar la Industria Química en los próximos años: presión legislativa cada vez mayor en Europa, incremento de costes productivos, desarrollo sostenible de los modelos de negocio y retención de talento, entre otros. Todo ello esta mermando la competitividad del tejido industrial europeo y aunque desde Bruselas, empiezan a darse cuenta, como viejo continente, las acciones para mejorar la competitividad del sector industrial serán lentas.
Por lo tanto, debemos de aprovechar las nuevas tecnologías disruptivas para afrontar todos estos retos y convertirlos en oportunidades.
Hace poco nos explicaban en la Asamblea General de QUIMACOVA, que la IA no es una nueva tecnología o algo del futuro, sino más bien una realidad. Lo que más me impacto fue que Silvia Leal nos abrió los ojos (por lo menos en mi caso), para hacernos ver la gran oportunidad que nos brindan las múltiples herramientas que tenemos a nuestro alcance.
Lejos de pensar en que la Inteligencia Artificial va a ser algo perjudicial para las empresas y los equipos de trabajo, vimos que la tecnología sin las personas, no sirven de nada. Si no se hacen las preguntas adecuadas, obtendremos respuestas equivocadas y por lo tanto una perdida de foco en nuestro negocio. Creo que esto os sonará con respecto a cualquier otra herramienta de planificación estratégica. Una vez más, se trata de utilizar las herramientas disponibles, gestionadas desde las personas y los equipos.
Por tanto, debemos de poner el foco en las personas y elegir los perfiles adecuados para esta nueva etapa disruptiva. Como Directivos de uno de los principales sectores industriales del país e industria acostumbrada a liderar la Investigación y Desarrollo, es nuestra obligación salir nuevamente de nuestro circulo de confort y utilizar los recursos humanos y técnicos que están a nuestro alcance, para convertir las amenazas en fortalezas y barreras de entrada a nuevos competidores no tan profesionalizados.
El cambio comienza por la Dirección, por lo que, ¿Cuántos de nosotros estamos formados en IA? ¿Qué herramientas estamos poniendo al alcance de nuestros equipos? ¿Estamos empoderando a las personas adecuadas y dejando espacio para que sean emprendedores dentro de nuestras empresas? ¿Existe un apartado en vuestro Plan Estratégico donde contemple los recursos a destinar a la IA?
Esta nueva etapa en la QUIMICA va a necesitar más que nunca la colaboración entre las diferentes áreas de la empresa, puesto que los retos que tenemos por delante no se solucionan solo con un perfil informático y la IA, sino con la combinación de todas las áreas de la empresa y haciendo, como siempre hemos hecho, las preguntas y reflexiones adecuadas para focalizar esfuerzos y resultados.
Salgamos de nuestro círculo de confort y dejemos de esperar a Europa.