Ajinomoto Agrosolutions es parte del grupo japonés Ajinomoto, líder mundial en la fabricación de aminoácidos para diversas industrias como la alimentación, farmacéutica y cosmética, estos se dedican al desarrollo de bioestimulantes y surfactantes para el sector agrícola. Hablamos con Céline Díaz, directora de Innovación, su misión en la compañía es proporcionar soluciones sostenibles que mejoren la calidad y productividad de los cultivos, enfrentando los retos que el sector agrícola tendrá en el futuro, especialmente los derivados del cambio climático.
Su formación académica se desarrolló en universidades francesas, donde se especializó en bioquímica y fisiología vegetal. Tras obtener su doctorado en la Universidad de Versailles, comenzó su carrera como investigadora en el centro de investigación japonés RIKEN, ubicado en Yokohama, cerca de Tokio. Allí trabajó durante cinco años. Posteriormente, se unió a Ajinomoto Agrosolutions hace una década, inicialmente como técnica de I+D. A lo largo de estos años, ha investigado nuevas tecnologías para su aplicación como bioestimulantes. Actualmente, su departamento cuenta con equipos en Valencia, Bélgica y Japón, enfocados en desarrollar tecnologías avanzadas para reducir el uso de fertilizantes, agua y agroquímicos, sin comprometer los rendimientos y la calidad de las cosechas.
Hace un mes, Céline Díaz se unió a la Comisión de QUIMACOVA, donde espera aportar nuevas ideas y colaborar activamente en la promoción de la investigación y el desarrollo dentro del equipo. Se define como una persona apasionada por la innovación y la sostenibilidad, especialmente en un contexto marcado por los efectos del cambio climático. Para ella, el trabajo en equipo es esencial, pues cree que es el motor más poderoso para innovar, desarrollando tanto la creatividad como los talentos individuales.
En cuanto a la relevancia de la Comisión dentro de una asociación como QUIMACOVA, Díaz subraya su papel crucial en dinamizar la innovación en el sector agroquímico. Considera esencial escuchar las opiniones de las distintas empresas del sector y destacar la investigación y el desarrollo impulsados por universidades y centros de investigación.
Respecto a la labor de QUIMACOVA, destaca la utilidad de los servicios que ofrece, como la información sobre ayudas y nuevas normativas que impactan al sector, así como su capacidad para fomentar la innovación en la Comunidad Valenciana. Además, resalta las colaboraciones entre empresas y centros de investigación públicos que QUIMACOVA promueve, junto con sus iniciativas de formación y capacitación continua. En este contexto, la labor de QUIMACOVA se percibe como fundamental para fortalecer el ecosistema innovador en el ámbito agroquímico.