En la Cumbre Empresarial 2025 celebrada en Barcelona, las principales organizaciones empresariales de Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares han presentado un Decálogo por la Competitividad con el objetivo de aumentar sus intercambios comerciales de los actuales 47.500 millones de euros a 60.000 millones en 2030. Este esfuerzo conjunto busca reimpulsar el crecimiento, la inversión y la proyección internacional de la región mediterránea, que representa un 34% del PIB español.
Uno de los puntos clave del Decálogo por la Competitividad es la promoción de la sostenibilidad y la economía circular, áreas fundamentales para el sector químico. Se destaca la necesidad de acelerar la transición energética hacia modelos no emisivos, lo que implica un reto y una oportunidad para las empresas químicas, que juegan un papel crucial en la innovación de materiales y procesos sostenibles. Además, se ha subrayado la importancia de impulsar la innovación tecnológica, especialmente en áreas como la digitalización y la inteligencia artificial, para mejorar la competitividad y eficiencia en la industria química.
Amaya Fernández, presidenta de QUIMACOVA y vicepresidenta de la CEV (Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana), ha jugado un papel clave en este esfuerzo, colaborando activamente en el desarrollo de estrategias que buscan mejorar la competitividad y garantizar un futuro económico sostenible para la región mediterránea.
El compromiso de estas organizaciones busca no solo fortalecer el crecimiento económico, sino también promover un modelo de desarrollo más justo, equitativo y sostenible para todos los territorios involucrados.