La crisis económica llama a la puerta del sector químico español y, en particular, al de Cataluña, donde antaño se concentraron grandes empresas químicas como
El cierre se hará efectivo el próximo mes de agosto.
Como consecuencia directa del cierre de esta planta y debido a la difícil coyuntura económica de los principales mercados, la empresa reajustará sus servicios de producción, mantenimiento, ingeniería y logística en Tarragona. La alemana dejará en la calle a 85 trabajadores, casi el 10% de la filial española. “La decisión de cerrar la planta de Styropor y reajustar nuestras estructuras de servicios no ha sido fácil. Pero estas medidas son cruciales para asegurar futuras actividades en nuestro centro de producción de Tarragona”, afirma Gerhard Schwarz, gerente de Basf Española y responsable de las actividades en España y Portugal.
Los despidos en España no son aislados. Basf ha previsto en todo el mundo, para este año, la supresión de 1.000 empleos y la reducción del 15% de la producción en sus fábricas. Pero no es el único. El gigante holandés Akzo Nobel eliminará 3.500 empleos hasta el año 2011 ante la caída de la demanda química y su competidora Solvay también ha anunciado que tendrá que tomar medidas por la gravedad de la crisis del sector inmobiliario (la paralización de nuevas viviendas ha contagiado a los componentes eléctricos, cableado y miles de productos, que tienen una base química para existir).
Dificultades en Ercros
En Cataluña, la química Ercros es una de las que más está padeciendo la crisis actual. Lo que llegó a ser un complejo febril con cerca de 1.500 trabajadores, que construyó una colonia de casitas al lado de la fábrica, ha quedado en una plantilla de menos de 250 personas y un núcleo de chalets fantasma en el municipio tarraconense de Flix. Sucesivas crisis económicas generales o locales, instalaciones obsoletas por falta de inversión y la fabricación de un producto que próximamente Europa prohibirá, el cloro, son las claves de un drama social que finiquita el modelo industrial que impulsó Ercros, que ahora dirige Antoni Zabalza y que en la década de los 90 había presidido Josep Piqué.
La última crisis del grupo industrial ha reducido de
El presidente de Ercros y presidente de
Fuentes de Ercros manifestaron también a este diario que desde octubre pasado "la demanda ha caído un 30%, lo que nos aboca a una grave crisis, que se ve potenciada por el abaratamiento de los precios, consecuencia también de la baja demanda". A esta situación, hay que añadir que "en los últimos cinco años, el coste de la electricidad ha crecido un 130%". Por si fuera poco, se quejan las mismas fuentes, las entidades bancarias no abren el grifo de los créditos, lo que aboca a la compañía a una crisis sin precedentes.
Junto a Ercros, otras empresas de referencia del sector químico también atraviesan dificultades, como
Al caer el consumo mundial de PET (el producto que elabora), los pedidos para fabricar envases y botellas se han reducido y de ahí que la compañía viva una situación actual agónica y haya interrumpido su proceso de integración con la indonesia Indorama. Justo cuando a mediados del año pasado
La compañía ha creado un imperio en apenas dos años, que consta de 22 plantas de producción, con presencia en 11 países europeos y con más de 2.300 empleados. Y también quiso forjar el primer grupo químico español integrándose con la filial química del grupo Cepsa, pero fracasó por el desplome del valor de la acción de
Sobre esta última compañía, Zabalza señala que tiene "un problema de financiación, no de negocio", por lo que aprovecha para exigir que la banca abra de nuevo el grifo del crédito, una condición indispensable para encarar la recuperación.