Autora: María Sanz, vocal de la junta directiva de QUIMACOVA y CEO en QS Adhesives
La química está tan presente en nuestra vida diaria que dejamos de verla. La encontramos en el champú que usamos en la ducha, en los detergentes que limpian nuestra ropa, en los envases que mantienen frescos los alimentos, en los adhesivos que sujetan nuestros muebles, e incluso en los materiales que hacen que nuestra vivienda sea más segura y eficiente.
Está en momentos y objetos que usamos todos los días, aunque pocas veces reconozcamos la química que los hace posibles. Por eso, cuando hablamos del sector químico valenciano, no hablamos solo de cifras. Hablamos de empresas, de personas, de conocimiento, de innovación y de una industria que forma parte del día a día de las personas.
Los datos, aun así, ayudan a dimensionar esta realidad. La industria química de la Comunitat Valenciana alcanza una cifra de negocio de 8.100 millones de euros, representa el 9,1 % del total nacional y aporta el 12 % del PIB industrial autonómico. Además, se sitúa como el tercer sector más importante de la región y como el cuarto más exportador, con unas exportaciones que alcanzan los 4.000 millones de euros.
Son cifras importantes, sí, pero detrás de cada una de ellas hay mucho más que actividad económica. Hay empresas que investigan, que invierten, que generan empleo cualificado y que trabajan cada día para adaptarse a nuevos retos como la sostenibilidad, la seguridad, la transición ecológica, la competitividad internacional o la necesidad de atraer y fidelizar talento.
Estos desafíos no siempre son fáciles de gestionar de manera individual, y es aquí donde QUIMACOVA, la Asociación Química y Medioambiental del Sector Químico de la Comunitat Valenciana, juega un papel fundamental. La asociación no solo da voz al sector y visibiliza sus logros, sino que también guía a las empresas frente a desafíos estratégicos, regulatorios y de mercado, ayudando a que la industria valenciana siga siendo competitiva y sostenible.
La labor de QUIMACOVA se refleja en iniciativas como EXPOQUIMIA, una feria en la que la asociación participa con el objetivo de posicionar el sector químico valenciano en el mapa industrial español destacando su contribución social, tecnológica y económica.
Desde la perspectiva de una empresa como QS ADHESIVOS, formar parte de esta asociación permite coordinar esfuerzos, proyectar el impacto de nuestra actividad más allá de nuestra compañía y compartir conocimientos que benefician a toda la cadena de valor.
Si algo tenemos claro es que la química no funciona de manera aislada. Cada avance en un material o un proceso repercute en la eficiencia de otras industrias y, en última instancia, en la vida diaria de las personas.
Aunque es cierto que el sector químico valenciano también afronta desafíos externos que afectan directamente a la economía y al consumidor. Recientes incrementos de precios en materias primas, como la nafta y la urea, muestran cómo la volatilidad internacional impacta en la cadena de valor y llega a nuestra vida diaria. Situaciones como estas ponen en relieve la necesidad de coordinación, planificación estratégica y apoyo sectorial, funciones en las que QUIMACOVA resulta imprescindible para guiar a las empresas y proteger la competitividad del sector.
Sin duda, la Comunitat Valenciana cuenta con un sector químico consolidado, con experiencia industrial y presencia internacional. Pero aún tiene margen para crecer si conseguimos comunicar mejor el valor que aporta y cómo impacta en la economía y en la vida cotidiana.
Y si quieres llevarte solo una idea de todo lo que te he contado, que sea esta: la química valenciana no solo fabrica productos, genera oportunidades, impulsa industria y construye el futuro de nuestro territorio día a día. Porque al final, la química no está solo en los laboratorios y en las fábricas… la química, aunque a veces pase desapercibida, nos une en nuestro día a día.